Arbitrario — Demián Aiello
Archivo recuperado · dibujos y pensamientos arbitrariamente desordenados

Un clásico

Uno sube a un colectivo semi-vacío, después de dejar pasar a un par de personas, cuando se da cuenta de que es el único que se quedó sin asiento y tiene que viajar parado como un gil.

Quemá esas cartas

Si hay algo que me molesta mucho son las cartas que mediante golpes bajos y lecciones de moral apestosas te pretenden enseñar a ser mejor persona. Como la 'carta de un bebe a la madre que decidió abortar' y la del periodista que le hace un reportaje a Dios.

Los giles también se divierten

Odio a los que hablan todo el tiempo como si la vida fuera un telegrama.

Imaginate. Domingo. tres de la mañana. Casa de Sergio. Todos hechos mierda, maaaal... Gente en el piso. Un bardo. Llegan Nacho, Lu y Gaby. Re felices. Seguimos con ellos. Pepepepepepe... Pepe Pe... A full. Tipo cinco, pintó sueño y caimos. De repente... Sol. Tremendo. Acá, en la cara. Justo. Todo mal. Fue llegar a casa a los pedos. Ducha rápida, vestirse y venir acá, al laburo. Me quiero matar. Fin de semana. Descanso cero.