
La cita fue anoche. El
sitio que hacemos con
Dieguez cumplía dos años y, paralelamente, el
cortometraje que estamos filmando con otra gente, celebraba el fin de su rodaje.
Decidimos hacer una gran fista conjunta. Teníamos todo listo: el lugar, la hora, la prensa y a último momento (es decir a las 4 de la tarde) nos enteramos de que la municipalidad había
clausurado la sección discoteca del
lugar.
Por suerte, La cosa se solucionó consiguiendo de urgencia otro lugar similar y cercano y contratando un
trencito de la alegría para que transportara a la gente de un lugar a otro.
Fue genial ver como mucha gente no creía que el lugar estuviera clausurado, y que pensara que lo del trencito estuvo planeado.