Las multinacionales tienen que devolver todo lo que robaron en América Latina y el mundo los últimos cien años.
Inglaterra también, tiene que devolver por lo menos lo que robó en el siglo veinte y en el diecinueve. Con o sin intereses, eso será cuestión de negociarlo después, pero lo tiene que devolver ya, a la India, a África, a América Latina. Y lo tiene que devolver aunque se lo haya gastado. Y lo tiene que conseguir sin robar. Tiene que trabajar.
Y España también. Tiene que devolver todo lo que robó durante la conquista y lo que sigue robando con su empresa telefónica en toda América Latina. Tiene que deshacer su siglo de oro, fundirlo, desmenuzarlo y devolverlo. O si no, que saque de donde pueda, que sude. Si no le alcanza la población que tiene, que hagan doble o triple turno, como hacen los latinoamericanos cuando tienen la suerte de que alguien acepte explotarlos y oprimirlos.
Y Francia también, que devuelva todo lo que robó en Haití, en Martinica, en la Guayana, aunque primero tiene que devolver las propias Martinica y Guayana, que no le son propias.
Y el Imperio Romano tiene que devolver todo lo que le robó a los galos, y a los iberos, a los celtas, etc., etc. Y si el imperio romano no existe más, la deuda la tiene que pagar el imperio norteamericano, que es el que terminó heredando el botín, que fue pasando de mano en mano a través de los siglos.
Y después hay que arreglar cuentas en Latinoamérica, también. Cuando España, Portugal y Estados Unidos devuelvan todo, nada de quedárselo los latinoamericanos ricos. Hay que dejárselo a los indígenas, y la tierra también, y los descendientes de europeos que se quieran quedar tienen que pedir permiso. Los africanos no, pero nosotros sí. Nada de Argentina, Brasil, República Oriental, Bolivia, Colombia, todo eso es mentira, hay que devolver la tierra y el mapa como eran antes. Y si no sabemos cómo era, a estudiar todo el mundo. Nada de estudiar inglés, eso el que quiera que lo haga después; primero hay que pagar la deuda. Para saber cuánto es hay que estudiar araucano, toba, aymara, y hay que estudiar el calendario maya para poder calcular los intereses. Y basta de hablar, hay que empezar a devolver ya.
Cada minuto es un árbol más, un tapir más que se debe. Cada palabra europea, cada nota afinada con el diapasón es un insulto a las culturas autóctonas. Hay que callarse y pagar.
Leo Maslíah (2003)
Otro lo dijo antes
Breve historia de la educación en el Uruguay - Por Leo Maslíah
| En una época, los habitantes del lugar habían gozado de un buen nivel de educación, lo que permitía la formación de educadores que educaban bastante bien a los educandos. Además, la educación era una cosa bien vista, por lo que la gente estaba orgullosa de su educación (además, parte de la educación consistía en enseñar a sentir ese orgullo, estuviera justificado o no -ya que si bien la educación era buena, era buena sólo en función de los valores consagrados por una sociedad basada en la desigualdad social retóricamente disfrazada de igualdad). Y el Estado promovía la educación, en parte porque estaba conducido por personas educadas en la necesidad de educar y en parte porque esa necesidad, antaño meramente aplicada a que hubiera de qué hablar en los salones de la alta sociedad (y a que, no existiendo títulos nobiliarios, la gente humilde tuviera que llamar con algún distintivo a los hombres de la clase pudiente; por ejemplo, «doctor»), se había convertido en algo compatible con el desarrollo de la economía y de la producción encomendada al país por los centros de poder. Pero esa encomienda cesó. Por un tiempo, de todos modos, hubo gobernantes que se la siguieron asignando a sí mismos. Y también por un tiempo la clase pudiente siguió creyendo en la educación, e imponiéndola a sus hijos, algunos de los cuales la asumían también convencidos, mientras sus hermanos se la salteaban pero no dejaban de sentirse culpables por ello, ni de tratar de que sus hijos la adquirieran en su lugar. También se la impartían al pueblo, en el entendido de que un pueblo educado era menos proclive al robo y a los disturbios que uno sin educación. Además, les satisfacía el hecho de dar al pueblo esos bienes espirituales, mucho más valiosos que los bienes materiales que altruistamente optaban por guardar para sí. Sin embargo, poco a poco esos bienes espirituales de la educación empezaron a permitir que cada vez más gente se cuestionara el método de distribución de los bienes materiales, por lo cual la educación dejó de ser un modo eficaz de mantener tranquila a la población. Además, había dejado de ser necesaria para el funcionamiento del aparato productivo, ya disfuncional. Entonces, los gobiernos empezaron a quitar cada vez más recursos a esa educación del pueblo, y a resguardar a los jóvenes de la clase alta de esos antros de perdición, favoreciendo la creación de centros de educación universitaria privada. El plan: cambiar al Uruguay. Que dejara de tener un pueblo ilustrado y tranquilo, (cosa que ya no podía ser) para tener un pueblo ignorante y, si no, tranquilo, al menos, por ignorante, más fácil de dominar. Pero las sucesivas generaciones de estudiantes, maestros y profesores, sin comprender este plan, o a pesar de comprenderlo, siguieron aferrados a las viejas creencias sobre las virtudes inherentes a la educación, sin concebir que los gobernantes pudieran haber dejado de creer en ellas, o de creer en su socialización. Por eso, al ver tan castigado el aparato de la educación pública, estudiantes, profesores y maestros, como medida de protesta, y como si los gobiernos compartieran su adhesión a esa religión educativa, optaron por castigarla todavía más, paralizando su funcionamiento a intervalos regulares, y siempre sin entender que esa paralización, lejos de servir como mecanismo de presión, era exactamente lo que convenía a los gobiernos, para su plan de desmantelamiento de la educación pública. Casi nadie entre los estudiantes, maestros y profesores, se dio cuenta de que esta medida de lucha era análoga a la que los obreros de una fábrica próspera que tuviera un competidor, para obtener un aumento de sueldo, habrían tomado si hubieran boicoteado no su propia producción, sino la del competidor. Estas personas hacían huelgas como si eso fuera una medida de presión, como si eso pudiera privar al poder de algo que le interesara, cuando en realidad solamente lograban privarse a sí mismos, y a los niños del país. A los otros no solamente no les interesaba la educación pública, sino que les interesaba aniquilarla, librarse de la pesada carga que representaba. Los huelguistas, en cierto modo, comprendían esto, pero tantas décadas de venerar la educación y de considerarla algo muy importante les habían obnubilado el juicio y les habían infundido un delirio egocentrista que les hacía pensar, por ejemplo «yo soy un estudiante y mi estudio es lo más importante que hay en el mundo; pero no me dan condiciones adecuadas para estudiar; por eso si yo suspendo mi estudio, las autoridades van a entender que esto no puede ser y, como tienen que saber que mi estudio es lo principal en el mundo, me van a proporcionar las condiciones que yo estoy reclamando». Algo parecido pensaban los maestros y los profesores, por más que en teoría entendieran que los gobiernos querían desmantelar la educación pública. |
Una de Higinio Mena
| ¡Carajo, no hay más ley que la de abajo! Sólo la ley del pobre al pobre abriga Aquél que anda en malas con los retobados Es que anda en buenas con la policía. |
Las horas son mis rehenes, no las dejaré escapar
![]() | Dentro de 21 días se va a cumplir un año desde que Dieguez posteara un homenaje irregular a Jorge Lazaroff publicando en su blog el tema "El ojo". Yo me quiero sumar al homenaje posteando el tema que después de su muerte, le dedicó Leo Maslíah. |
Argentina: País generoso
Jorge Schussheim escribió este texto que, según él, abría un monólogo de Tato Bores estrenado en el teatro a pocos días de producirse el golpe del 24 de marzo de 1976.
¡Qué país, qué país...!
No me explico por qué nos despelotamos tanto... ¡si somos multimillonarios!
Usted va, tira un granito de maíz y ¡plaf!, le crecen diez hectáreas.
Siembra una semillita de trigo y ¡ñácate!, una cosecha que hay que tirar la mitad al río, por que no tenemos adónde metérnosla.
Compra una vaquita, la deja sola y al año se le formó un harén de vacas, créame...
Lo malo de esta fertilidad es que una vez, hace años, un hijo de puta sembró un almácigo de boludos y la plaga no la pudimos parar ni con DDT...
Aunque la verdad es que no me acuerdo si fue un hijo de puta que sembró un almácigo de boludos, o un boludo que sembró un almácigo de hijos de puta...
¡Qué país, qué país...!
No me explico por qué nos despelotamos tanto... ¡si somos multimillonarios!
Usted va, tira un granito de maíz y ¡plaf!, le crecen diez hectáreas.
Siembra una semillita de trigo y ¡ñácate!, una cosecha que hay que tirar la mitad al río, por que no tenemos adónde metérnosla.
Compra una vaquita, la deja sola y al año se le formó un harén de vacas, créame...
Lo malo de esta fertilidad es que una vez, hace años, un hijo de puta sembró un almácigo de boludos y la plaga no la pudimos parar ni con DDT...
Aunque la verdad es que no me acuerdo si fue un hijo de puta que sembró un almácigo de boludos, o un boludo que sembró un almácigo de hijos de puta...
La leyenda del 'Pataseca'
Acaban de contarme una historia que si no es cierta, merecería serlo.
Resulta que en San Miguel hay un tipo al que le dicen "Pataseca", apodo que se ganó por caminar arrastrando una de sus piernas. Según cuenta la leyenda, el "Pataseca" tomaba mucha merca. Dicen que un día se pasó de rosca mal y la merca le secó la parte del cerebro que manejaba la pierna y así se le quedó dura para siempre.
Si alguien más escuchó hablar de esto, que avise. Quiero saber más de este misterioso personaje de San Miguel.
Resulta que en San Miguel hay un tipo al que le dicen "Pataseca", apodo que se ganó por caminar arrastrando una de sus piernas. Según cuenta la leyenda, el "Pataseca" tomaba mucha merca. Dicen que un día se pasó de rosca mal y la merca le secó la parte del cerebro que manejaba la pierna y así se le quedó dura para siempre.
Si alguien más escuchó hablar de esto, que avise. Quiero saber más de este misterioso personaje de San Miguel.
Desde cinenacional.com. Consultas
[Imagen no recuperada] |
---------- Original Message ---------------------------------- From: Antonio Ortubia Date: Sat, 24 Apr 2004 10:42:45 -0300 (ART) QUE TAL, TRATARE DE SER BREBE, MI SUEÑO SIEMPRE FUE TRABAJAR EN UNA PELICULA DE GUERRA, DE ACCION, HOY DIA LOGRE SER EXTRA EN LA PELICULA ILUMINADOS POR EL FUEGO, EN SAN LUIS, PERO ME QUEDE CON MUCHAS GANAS DE HACER ALGO MAS, TENGO 34 AÑOS ES MUY TARDE PARA LLEGAR A SER ALGUN DIA UN ACTOR DE CINE????, SI NO ES HACI DIGANME COMO LO PUEDO HACER. GRACIAS CONTESTENMEN.... ANTONIO ORTUBIA- |
Desde cinenacional.com. Mi Madre Fallecio
[Imagen no recuperada] |
---------- Original Message ---------------------------------- From: "Tnte.Policia Jose Luis Rodriguez" mere@ce... Date: Fri, 23 Apr 2004 19:54:26 -0300 (ART) Sere breve; mi Querida Madre fallecio hace tres años este 25 de abril de 2004. Y Ha una cancion que yo verdadera mente no se el titulo. Es algo asi. "Quien es esa viejecita con el traje negro. Quien es esa viejecita con el pelo blanco esa es la Mujer que mas quiero mas quiero por es la que dio el color de mi sangre." Por Favor y por Amor Dios necesito saber el Titulo y la Pelicula para poder didicarsela a mi Madrea Andrea Monserrate Rodriguez Vargas. Quien mora en el Cielo y estoy seguro que ya se conocienron en el cielo por que asi lo soñe hace dos noche. QUE LA PAZ DEL SEÑOR ME LOS BENDIGA YA ESTOY RETIRADO DESPUES DE SERVIRLE A MI PUEBLO DE PUERTO RICO POR 30 AñOS PERO RECUERDO EL AMOR QUE MI QUERIDA MADRE TENIA PARA NUESTRA ILUSTRISIMA LIBERTAD LAMARQUE. Y LES SOY FRANCO SE QUE YA MI MADRE ENCONTRO LA MANERA DE CONVERSAR YA CON SU REINA PLERSONAL. TNTE.1RO. JOSE LUIS RODRIGUEZ CARR. 348 KM.5 HM.2 HC-02 BOX 25571 MAYAGUEZ, PUERTO RICO 00680-9059 TEL. 1-787-833-6732 CUALQUIER HORA Y TAMBIEN ACCEPTO LLAMADAS COLLECT DE SER NECESARIO. ADMIRO LO QUE HACEN PORQUE PARA MI MADRE Y PARA MI SIEMPRE SE CONDUCIA COMO UNA PERSONA HUMILDAD PERO CON MUCHA CLASE Y DIGNA. GRACIAS |
Cerveza tirada
Una amiga me contó esto:
Un Argentino puso una pizzería en la capital de un país centroamericano y al tiempo, un compatriota que estaba de viaje, fue a visitarlo al negocio. Según dice la anécdota, la ley de ese país prohibe la venta de alcohol depués de cierta hora. Como ya estaban dentro de horario de restricción, el Argentino dueño de la pizzería, le dijo a su empleado, que para evitar la sanción legal pusiera las cervezas para su amigo visitante en una bolsa de papel.
El empleado abrió la botella y vació el contenido dentro de una bolsa de papel.
Un Argentino puso una pizzería en la capital de un país centroamericano y al tiempo, un compatriota que estaba de viaje, fue a visitarlo al negocio. Según dice la anécdota, la ley de ese país prohibe la venta de alcohol depués de cierta hora. Como ya estaban dentro de horario de restricción, el Argentino dueño de la pizzería, le dijo a su empleado, que para evitar la sanción legal pusiera las cervezas para su amigo visitante en una bolsa de papel.
El empleado abrió la botella y vació el contenido dentro de una bolsa de papel.
Dios se lo pague
Mi abuela nació en 1930, y casi está de más decir que tiene dificultades para caminar y usa un bastón para ayudarse.
Caminando por Flores, llega a la puerta de una iglesia que tenía como un asiento en la puerta, el cual mi abuela aprovechó usar para descansar un poco sus adoloridas piernas. A los pocos segundos de estar en ese lugar, escucha cómo desde el suelo, dos viejas mendigas, una de cada lado de la puerta de la iglesia, le gritan con mala onda:
-¡Ey, ahí no.!
Mi abuela, por temor a haberse sentado, quizás, en un lugar peligroso, o recién pintado (o ambas) mira el improvisado asiento y al no encontrar ningún indicio de anormalidad, pregunta desorientada:
-¿Acá no qué?
Las viejas mendigas, alzaron más la voz y enojaron más el tono mientras insistían:
-¡Ahí no se puede sentar!
-¡Si, acá solamente pedimos nosotras! -Agregó la otra.
-Pero yo no estoy pidiendo -Aclaró mi abuela. -Estoy descansando.
-¡A mi no me importa!¡Este lugar es nuestro. Váyase!
Mi abuela se levantó y se fué. Víctima de unas viejas mendigas mafiosas.
"La mafia de las viejas mendigas" al programa de Chiche Gelblung sin escalas.
Caminando por Flores, llega a la puerta de una iglesia que tenía como un asiento en la puerta, el cual mi abuela aprovechó usar para descansar un poco sus adoloridas piernas. A los pocos segundos de estar en ese lugar, escucha cómo desde el suelo, dos viejas mendigas, una de cada lado de la puerta de la iglesia, le gritan con mala onda:
-¡Ey, ahí no.!
Mi abuela, por temor a haberse sentado, quizás, en un lugar peligroso, o recién pintado (o ambas) mira el improvisado asiento y al no encontrar ningún indicio de anormalidad, pregunta desorientada:
-¿Acá no qué?
Las viejas mendigas, alzaron más la voz y enojaron más el tono mientras insistían:
-¡Ahí no se puede sentar!
-¡Si, acá solamente pedimos nosotras! -Agregó la otra.
-Pero yo no estoy pidiendo -Aclaró mi abuela. -Estoy descansando.
-¡A mi no me importa!¡Este lugar es nuestro. Váyase!
Mi abuela se levantó y se fué. Víctima de unas viejas mendigas mafiosas.
"La mafia de las viejas mendigas" al programa de Chiche Gelblung sin escalas.

